La fe… es el arte de aferrarse a las cosas
que una vez acepto la razón, a pesar de tus estados de ánimo fluctuantes.
Porque el estado de ánimo cambiará, cualquiera que sea la posición que tome la
razón. Lo sé por experiencia. Ahora que soy creyente tengo estados de ánimo en
los cuales todo parece muy improbable: pero cuando era ateo tenía estados de ánimo
en los cuales el cristianismo parecía tremendamente probable… es por eso que la
fe es una virtud tan necesaria a menos que les enseñe a tus estados de ánimo “a
donde tienen que ir”, nunca podrás ni ser creyente fuerte ni un fuerte ateo,
sino una criatura que va de un lado para otro, con las creencias en realidad
dependiendo del tiempo o del estado de tu indigestión. C. S. Lewis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario